Perú se está convirtiendo en la pesadilla de muchos pilotos del Dakar

Internacionales 09 de enero de 2018 Por Pablo Lozada Moreno
La carrera ya tiene más de 50 abandonos
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Pasaron cinco años que el Dakar no pisaba Perú, y quedó demostrado el gran obstáculo para todos los pilotos, mostrando una vez más la dureza del trazado desértico con dunas inmensas que dejó a un sin número de competidores fuera de pista.

Recodemos que la acción comenzó en Lima y durante seis días los corredores deberán afrontar un mar de vertiginosas dunas que forman su desierto. De esta forma, según los organizadores  es la edición más africana de las diez que se han corrido en Sudamérica, con tramos de hasta cien kilómetros sobre ese extremo escenario.

Como bien lo había dicho el piloto de la Toyota Gazoo el qatarí Nasser Al-Attiyah “la clave de la nueva edición del rally serán las dunas del desierto peruano por las que transcurrirán las seis primeras etapas de la carrera”; y tal como lo había predicho el experimentado piloto ganador en autos del Dakar en dos oportunidades (2011 y 2015), las dunas son el gran escollo de muchos.

La tercera etapa con salida en Pisco y llegada en San Juan de Marcona golpeó duro a los pilotos y navegantes, ya que los tres primeros días en las dunas de Ica han dejado alguna que otra sorpresa. 

Mientras que la etapa Nº4 que se corrió  en los alrededores de San Juan de Marcona fue más espectacular  ya que el campamento fue a orillas del océano Pacífico, y en donde los competidores se enfrentaron a uno de los tramos arenosos más largos de cuantos ha recorrido el Dakar en su andadura, con 100 kilómetros de dunas de todo tipo y condición entre la línea de salida y la meta.

Una ilusión que no fue

La piloto argentina Alicia Reina, que fue la competidora con más participaciones en el Rally Dakar desde que llegó a Sudamérica, debió abandonar abruptamente el ayer lunes, mientras transcurrían los primeros kilómetros de la tercera etapa que se desarrolló entre Pisco y San Juan de Marcona, Perú.

La rionegrina, junto con su navegante Dante Pelayo en los 296 kilómetros cronometrados, sufrió una aparente pérdida de combustible en su camioneta Toyota Hilux que provocó un voraz incendio y, por consiguiente, culminó su sueño de subirse a la rampa final.

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